El proyecto

Origen

Indómito nació en un living de Caballito Norte.

Mano preparando un espresso: el café molido en el portafiltro.

Entre vinilos, cafés, silencios y conversaciones que pedían otra vuelta.

Después vino el oficio: moler, medir, esperar.

El punto de partida sigue siendo el mismo: tiempo alrededor de la taza.